Publicado: 31 de Enero de 2018 a las 10:07

Reforma del modelo de formación

Entre las medidas anunciadas, destaca la reforma del modelo de formación vial. Tal y como ha señalado Serrano, la DGT ya ha dialogado con todos los sectores implicados y su aprobación será en el marco de la nueva Ley. "Es evidente que hay que cambiar la manera de examinar, hay que introducir nuevo material, como vídeos, donde haya situaciones reales de tráfico y no sólo contestar 'a , b y c' en un test", ha indicado el director de Tráfico, que también subraya que esta reforma evitará así que una "avalancha" de alumnos puedan presentarse al examen de conducir sin haber pasado por una autoescuela.

A su juicio, "lo lógico" sería introducir conceptos de concienciación en materia de seguridad vial propios de un "modelo de seguridad vial del siglo XXI". En este sentido, ha recordado que la DGT contará con un "amplio número de examinadores", gracias al ingreso de 100 nuevos trabajadores.

Asimismo, la reforma del modelo de formación vial acogerá la revisión del carné por puntos, todo ello enmarcado en la nueva Ley. "El aumento o decremento de las sanciones de los puntos será en el marco de la nueva Ley y la nueva regulación de la formación vial en España", ha sostenido Serrano, que desea que esta revisión también sirva de "revulsivo casi parecido a cuando se implantó" este sistema.

Por otro lado, ha avanzado que el protocolo que posibilitará que los conductores reincidentes por delitos relacionados con el consumo de alcohol y drogas puedan perder el carné de conducir "está a punto de aprobarse".

Según este procedimiento, que se aprobará este 2018, las autoridades sanitarias certificarán si un conductor ha perdido las "aptitudes psicofísicas" para conducir, con lo que podrán perder el permiso de conducir y serán las Jefaturas Provinciales las que aplicarán la pérdida de vigencia del carné por falta de este tipo de aptitudes. La DGT entiende como reincidencia aquellos conductores que tengan dos o más sanciones por delitos de alcohol y/o drogas en un periodo inferior a dos años.

Este procedimiento, que está recogido en el artículo 36 del Reglamento General de conductores, es el mismo que se aplica a personas de avanzada edad o a personas con determinadas enfermedades que les incapaciten para conducir.